El desafío: equilibrar la gestión del agua y la salud de los ríos

Durante las lluvias intensas, parte de las aguas residuales puede verterse directamente al río para proteger la red, a través de aliviaderos de tormenta o en la cabecera de la planta. Estos vertidos aportan materia orgánica y nutrientes al río, afectando a la calidad del agua:

Descensos repentinos del oxígeno disuelto,
Un mayor riesgo de hipoxia y eutrofización, especialmente en verano,
Dinámicas rápidas que el muestreo periódico por sí solo no puede captar.

El reto consiste en comprender el impacto real de estos vertidos en el río para ajustarlos y limitarlos en función de las condiciones ambientales, mediante operaciones mejor informadas.

La solución: AquaCHECK y AquaLYTICS, adaptados al contexto de las aguas residuales

La Primera Fase se centró en la creación de una imagen sólida del río Lez basada en datos, combinando nuevas mediciones con los conjuntos de datos históricos de Veolia:

4 estaciones AquaBOX para una monitorización continua y en tiempo real,
AquaCHECK para la calificación de datos,
AquaLYTICS para analítica avanzada.

Juntos, estos servicios permiten a Veolia detectar inconsistencias en los datos y correlacionar la calidad del agua con las precipitaciones, el caudal del río y los volúmenes de vertido, a través de indicadores específicos de riesgo hipóxico y eutrofización.

A partir de estos conocimientos, la Segunda Fase del contrato desarrollará una herramienta a medida para ayudar a Veolia a ajustar las operaciones de la planta en función del impacto previsto en el río; por ejemplo, trasladando un vertido a un momento en que el entorno sea menos vulnerable.

Una colaboración público-privada para ecosistemas más sanos

Veolia opera la EDAR MAERA para la Régie des Eaux de Montpellier Méditerranée Métropole, que gestiona la red local de agua. BiOceanOr colabora estrechamente con los equipos operativos de Veolia para que los indicadores sean sencillos, prácticos y basados en la realidad del terreno.

El proyecto se apoya en la experiencia de BiOceanOr en:

IA y ciencia de datos ambientales,
Biología acuática y calidad del agua,
Hidrología,
Instrumentación de campo y calidad de los datos.

¿Dónde se lleva a cabo?

El proyecto abarca la cuenca del río Lez, desde las zonas urbanas de Montpellier hasta aguas abajo de la planta MAERA, cerca de la costa mediterránea, donde la calidad del agua también es importante para el baño y los ecosistemas costeros. Por tanto, su impacto llega mucho más allá de la EDAR, beneficiando a toda la región.

Más allá de Montpellier, muchos territorios se enfrentan a retos similares. Por ello, BiOceanOr y Veolia se han asociado para llevar este enfoque a otros emplazamientos e instalaciones.

Próximos pasos

La Primera Fase finalizó a principios de 2026, sentando las bases de un enfoque predictivo. La Segunda Fase comienza en octubre de 2026 y se prolongará hasta 2031, centrándose en el desarrollo de una herramienta digital para ajustar las operaciones de la EDAR en función del impacto previsto en el río.

Resumen de los aspectos más destacados del proyecto